Aaron Carter se defiende de las acusaciones de drogadicción

Este fin de semana, el antiguo ídolo juvenil Aaron Carter era arrestado en la localidad de Cornelia, Georgia, junto a su novia Madison Parker acusado de conducir bajo la influencia del alcohol y posesión de marihuana. Aunque horas después la pareja era puesta en libertad bajo fianza, el amargo incidente no terminaba aquí para el cantante, ya que tras salir de comisaría se enfrentó a un juicio público en la esfera virtual, donde se le acusó de ser adicto a todo tipo de drogas basándose en el aspecto supuestamente desmejorado y extremadamente delgado que lucía en la fotografía de su ficha policial.

Haciendo gala de la honestidad con la que suele pronunciarse en su perfil de Twitter, el artista echó mano una vez más de esta plataforma para acallar cualquier especulación al respecto, criticando duramente a aquellos internautas que se escudan en el anonimato para lanzar graves acusaciones sin ningún fundamento.

“NO toleraré que se digan más mentiras sobre mí y se me acuse de consumir drogas como la metanfetamina, la heroína y el crack. ¡No es para nada divertido! Todos esos que se burlan de mi cuerpo deben parar, ¡ya! Me fascina ver cómo muchos de los que os escondéis escribiendo detrás de una pantalla no os atreveríais a decírmelo a la cara. Pongo punto y final a esto constatando que hay muchísimos abusones por aquí y que las burlas hacia el cuerpo de los hombres es algo que existe”, escribió este lunes en una serie de tuits, en la misma línea que lo hacía meses atrás, cuando confesó padecer una hernia de hiato desde los 19 años, una condición que le afecta su sistema digestivo y que en consecuencia le impide engordar con facilidad.

Además de tener que lidiar con los rumores de su supuestos problemas de adicción, el cantante también se encontró con un mensaje público de su hermano mayor, el famoso Nick Carter de los Backstreet Boys, que no le hizo ninguna gracia. En él, el antiguo componente de la boyband de los 90 le ofrecía su apoyo en un momento tan complicado, a pesar de los problemas familiares que les han enfrentado en los últimos años, un gesto que Aaron no agradeció lo más mínimo al considerar que se trataba únicamente de una maniobra publicitaria en beneficio de su imagen.

“Si mi propia sangre se preocupase realmente por mi bienestar, ¿por qué no me llama directamente para tener una conversación en lugar de hacerlo a través de un foro público y conseguir que toda la atención se centre en él? Usarme para sus relaciones públicas y hundirme aún más cuando estoy en lo más bajo no está bien. A pesar de todo esto, amo a mi familia en las buenas y en las malas”, aseveraba el artista de 29 años a través de un comunicado, al que Nick respondió indirectamente vía Twitter compartiendo un tuit de su esposa que daba a entender que ni ella ni su marido tenían en su poder el nuevo número de teléfono de Aaron.

Por su parte, el protagonista de toda esta historia ha afirmado a través de su representante legal que fue víctima de violencia policial en el momento de su arresto, asegurando que cuando los agentes le detuvieron -haciendo según él gala de un uso excesivo de la fuerza- ni siquiera se encontraba en el interior de su vehículo, sino en una tienda de reparaciones tratando de conseguir que le cambiaran un neumático.