Emma Stone lloró tras conocer formaría parte del Paseo de la Fama

La actriz Emma Stone no ha tenido reparo alguno en hacer público que acabó llorando profusamente y sintiéndose como “una tonta” al percatarse de la expectación que había generado entre los medios de comunicación y los propios angelinos la ceremonia con la que tanto ella como su compañero de reparto en ‘La La Land’, Ryan Gosling, inmortalizaron el pasado diciembre la forma de sus manos en cemento para ser exhibido a las afueras del famoso Teatro Chino, en el Paseo de la Fama de Los Ángeles.

Semejante reacción, como ella misma se ha encargado de revelar, tiene que ver con el hecho de que estaba convencida de que el evento no sería público y de que las huellas de sus manos, a diferencia de la de las leyendas de cine que pasaron por el mismo proceso en años anteriores, no se exhibirían en los aledaños del icónico edificio al estar el acerado completamente “lleno” con las rúbricas de sus antecesores.

“No tenía ni la más remota idea de lo que estaba pasando a mi alrededor, esa es la verdad. Pensaba que como la calle ya estaba llena de huellas de manos y pies, a nosotros solo nos darían una pequeña celebración y al final pondrían las nuestras en un museo o algo parecido. No entiendo cómo no me informé antes de lo que íbamos a hacer, nadie me contó nada”, se sinceró la artista de 28 años en el programa de Jimmy Kimmel, antes de contar en primera persona cómo vivió tan sorprendente cambio de planes.

“Claro, cuando llegamos mi idea era: ‘Esto va a tener un toque nostálgico, vamos a poner nuestras manos y pies en el cemento, se las llevarán y las exhibirán dentro’. Y de repente, me llega alguien de la organización y me dice: ‘Aquí tienes la tabla de cemento con la que puedes ir practicando, y así sabrás lo que tienes que hacer cuando salgas ahí fuera y te enfrentes a la de verdad’. Y me quedé como: ‘¿Qué significa la de ahí fuera? ¡No tenía ni idea!'”, contó en el espacio televisivo.

Aunque Emma Stone podría hacerse con su primer premio Óscar en la ceremonia que tendrá lugar a finales de este mes de febrero, por el momento parece que le queda mucho por aprender en lo que a protocolo hollywoodiense se refiere, entre otras cosas para evitar sentirse tan “humillada” como después de vivir tan llamativa experiencia.”No lo pude evitar, rompí a llorar y me sentía como una tonta. Me humillé de forma gratuita y todo el mundo me decía: ‘¿Cómo es posible que no supieras lo que iba a pasar?'”, concluyó en tono jocoso.